11 de marzo de 2013

Dakar (Fann Hock). 08:57.

La lucha senegalesa es el deporte rey en el país, muy por encima del fútbol, aunque también haya afición. Aquí los luchadores son auténticos héroes de masas y en cada barrio están orgullosos de los suyos.

Curiosamente, el único luchador no africano que practica este deporte es español, canario exactamente. Se llama Juan Espino, pero aquí le conocen como el “león blanco” o Juanito. Aunque Juanito tiene una envergadura considerable. De hecho, todos los luchadores son moles hipermusculadas… Me río yo de la masa de Stan Lee.

El pasado fin de semana he podido disfrutar de una fantástica jornada de lucha en el estadio Demba Diop. No pelean muy a menudo, así que en una tarde puedes ver hasta seis combates. Duran menos de un minuto (es una mezcla entre lucha grecorromana y sumo, aunque aquí también permiten los tortazos con la palma abierta en la cara) y, aunque ver a esos tipos enfrentados impacta, lo realmente interesante son las danzas y rituales previos a los combates, tanto de los luchadores y sus ayudantes, como de los miles de aficionados que, desde 2000 FCFA (unos 3€) pueden acceder al estadio para animar.

El carácter animista del país hace que sean más influyentes en el combate los rituales del marabou que ejerce de entrenador que la propia preparación del luchador. Aunque se preparan a conciencia, eso sí.

En esta ocasión, el león blanco se hizo con la victoria en su combate contra Cobra y muy amablemente vino a saludar a la esquina del estadio donde nos juntábamos unos cuantos españoles y senegaleses para animarle.

Sin duda, una experiencia muy recomendable si visitas Dakar, te guste el deporte o no.

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22 de agosto de 2012

Dakar (Plateau). 12:01.

Además de hacer mucho calor, desde julio hasta octubre es temporada de lluvias en Senegal, y llueve muchas noches. La semana pasada cayó un chaparrón terrible en Dakar durante varias horas. Hubo 10 muertos en distintos barrios por paredes que se derrumbaron, atrapados en sus coches, ahogados, etc. La prensa ha sido muy crítica con el gobierno por la falta de previsión y de infraestructuras para la canalización del agua. Macky Sall, el presidente, dice que destinará 2.000.000.000 de FCFA (unos 3 millones de euros) para mejorarla. Pero la gente no lo tiene muy claro. Solo lleva 5 meses en el cargo y, después de Wade, le están dando un pequeño margen de confianza. Pero están vigilantes.

Se habla algunas de veces de España en los medios de comunicación senegaleses. Pero no hablan de Iniesta, Nadal o Julio Iglesias. Ni de los incendios. Ni siquiera de los bochornosos espectáculos del rey. Hablan de la crisis, el paro, la falta de vivienda y una sociedad desprotegida a la que suben los precios y recortan los derechos sociales. Una vez más, la vergonzosa actuación de la chusma política, con sus mentiras y su demagogia, es la que elimina cualquier esperanza de un futuro estable. Siempre pagamos los platos rotos los mismos, aquí y allí.

La mayor colonia extranjera en Senegal viene del Líbano (hay más franceses, pero pocos se establecen en el país). Parece que empezaron a llegar en los años 20 buscando una vida próspera. Y, desde luego, lo han conseguido. Aquí tienen muchos negocios y grandes propiedades. Pero, por lo que me dicen los senegaleses, la mayoría no se integra especialmente bien. Son más cerrados y es más fácil ver senegaleses acompañados de europeos o chinos que de libaneses. Habrá que darles más tiempo porque la gente de aquí es muy cariñosa, tranquila y divertida.

Preparando el regreso

Es hora de volver a España. Está vez la escala será en el aeropuerto de Casablanca, con sus altísimos precios en los pocos servicios que ofrece. En el aeropuerto de Yaoundé hay todavía menos servicios (de hecho, sólo hay una cafetería que casi nunca está abierta y una tienda de golosinas y tabaco), pero no te clavan 5€ por una triste lata de cerveza caliente. No podré disfrutar de el jueves en esta ocasión (repito, indispensable en los viajes), pero me llevo Jeune Afrique y New African, publicaciones con las que acercarte un poco a la actualidad política y social del continente. Y algunos comics cameruneses de los poquísimos que he podido encontrar.

He visto menos de lo que quería (no he podido visitar el norte) pero mucho más de lo que pensaba. Aunque son innumerables las diferencias entre cameruneses y españoles, tenemos mucho más en común de lo que creía. Por ejemplo, aquí los ciudadanos de a pie también están hartos (e indignados) de los políticos, aunque creo que ese sentimiento lo tiene cualquier persona con dos dedos de frente. A ver si se los lleva una tormenta de arena a todos…

Hay dos asuntos que no he conseguido entender durante estos meses: la falta de agua potable en un país tan lluvioso y la inexistente red de transportes dentro del país (el tren también es un desastre). Una red ferroviaria es urgente aquí. Esto potenciaría el comercio interior y también reduciría el número de muertes en carretera (recuerdo, sólo hay una y está hecha un asco). Sigo sin tener claro por qué no ha venido todavía alguna empresa extranjera para explotar esos recursos. Tienen internet pero no tiene grifos en casa y puedes ver muchas personas lavarse cada día en las aguas fecales que hay por toda la ciudad. La insalubridad se extiende por todas partes.

Por si alguien viaja próximamente a Camerún, aquí dejo algunos contactos prácticos, sobre todo para los primeros días:

Yaoundé:

Joseph: taxista en Yaoundé. Es bastante eficiente y además de llevaros os ayudará a negociar precios de cualquier cosa que necesites comprar. +237.77.661.507.

Vincent: chofer de largo recorrido. Buenos precios a la hora de moverte por Camerún y, sobre todo, un conductor muy sensato (que aquí van como locos…). +237.99.897.894.

Banderas (Compañeros): Perfecto guía para conocer Yaoundé. Habla español, francés e inglés. 678.032.746

Serge (Transculturalia): Guía urbano también.Habla español, francés e inglés. +237.97.269.468.

Restaurante M&G. En el barrio Cité Vert. Variedad en comida africana (difícil de encontrar en Yaoundé) y también cocina europea (más difícil todavía). Preguntar por Philip. Es el dueño y os recomendará bien.

Kribi:

Terraza junto a las cataratas del río Lobé. Una buena ración de gambas y  una cerveza salen a unos 8 € por persona. También hay pescado fresco. Y el sitio es precioso. Prosper: +237.96.664.426.

Mariscada espectacular a base de langosta y cangrejo. En la misma arena de la playa. Por la mañana dices lo que vas a querer (langosta, gambas, cangrejos, pescado…) y negocias un precio (entre 10 y 20 € por persona); van a pescarlo y a mediodía te lo ponen en la playa con una cervecita fresca. Perfecto. Eric: +237.97.956.062.

Ahora sólo me faltan 53 países africanos por visitar. Como dicen mucho por aquí, África no es un solo país y supongo que la diferencia de culturas será enorme entre unos y otros. Pero ya puedo decir que conozco un poquito África. Espero tener oportunidad de volver a Camerún o a otro país del continente madre. Merece mucho la pena.

Una última petición: si vuestra vida es tan frívola e indecente como para decidir matar elefantes (o cualquier otro bicho) por aburrimiento o para negociar cualquier asunto turbio, pensadlo dos veces y pegaros un tiro en el pie, que es lo que debería haber hecho el braconnier Juan Carlos.

Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia.

Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) Escritor español.

19 de enero de 2012

Yaoundé (Bastos Quartier).08:42.

Esta semana he tenido ocasión de ver el ensayo de un grupo de danza contemporánea de Yaoundé. Si bien no me considero un ferviente seguidor de esta disciplina artística, puedo decir que es espectacular ver cómo los bailarines llevan las capacidades del cuerpo humano al límite. Es algo como el Circo del Sol pero con menos medios o, mejor dicho, sin medios. La mayoría de población de Camerún tiene un físico poderoso, con la musculatura desarrollada al máximo, tanto hombres como mujeres, mayores y pequeños.  Supongo que tiene relación con que aquí empiezan a trabajar desde muy niños en tareas muy duras, que exigen un enorme esfuerzo físico.

Al estar el país “en vías de desarrollo”, los trámites se reducen mucho en comparación con España, lo que no quiere decir que no se dilaten también (es un pueblo tranquilo el camerunés). Eso hace que, por ejemplo, si quieres y puedes comprar una casa, compras el terreno, compras los ladrillos, contratas unos obreros y a construir. Después das un parte en comisaría y a vivir en tu casa. Así, puedes ver casas y edificios construidos… de cualquier manera. Algunas parece que desafían a la gravedad y no quieren caerse.

Aquí es muy habitual la compra-venta de prácticamente todo, electrodomésticos, coches, maquinaria, negocios… Para tramitar esto, tan solo tienes que ir a una comisaria (comprador y vendedor), dar parte y  pagar la cuota, en función del producto. Aunque el paro y la pobreza son asfixiantes para la población, la gente no pierde oportunidad de conseguir unos francos vendiendo lo que sea. La parte mala es que muchos de ellos son niños, a veces enviados por sus padres para malvender cualquier cosa o mendigar. No sé cuál es el índice de escolarización infantil, el caso es que veo demasiados niños que no están en la escuela.

Como la gran mayoría de la gente carece de trabajo y dinero, no tienen más remedio que aprender a solucionar los problemas cotidianos por sí mismos. Es decir, si se les avería el coche, el calentador, el teléfono, la electricidad, un mueble… no recurren a profesionales hasta el último momento; buscan el modo de arreglar lo que sea por sí mismos. Aquí casi todo el mundo tiene grandes conocimientos  de mecánica, electricidad, electrónica, costura, agricultura, ganadería… No de una sola, de todas.

Sigo impresionado por la exuberancia de la vegetación en esta parte del mundo. Vayas dónde vayas, encuentras impresionantes espacios con todo tipo de plantas y árboles peleando por conseguir más sitio y crecer más. Aunque el centro de la ciudad está contaminado por el humo y la suciedad, es fácil encontrar lugares donde el aire que respiras es puro. Espero empezar a viajar por el país a partir de febrero o marzo para conocer la diversidad del mismo (dicen que la parte norte es totalmente distinta, en clima, geografía, cultura, etc.).

Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos.

Fernando Pessoa (1888-1935) Poeta portugués.

22 de noviembre de 2011

Llevo pocos días en Camerún y apenas he salido del barrio de Bastos, pero ya he visto cosas muy interesantes por aquí.

La ciudad es como un pueblo enorme rodeado de selva por todas partes. Todo es verde y plagado de animales curiosos: pájaros y lagartijas de todos los tamaños y colores, cientos de murciélagos (de un metro de envergadura) sobrevolando la ciudad….

Las calles están hasta arriba de gente y coches. El tránsito es algo anárquico y caótico pero, si estás pendiente, como peatón no tienes ningún problema. En el centro de la ciudad hay algunos edificios grandes como hoteles, edificios gubernamentales, etc. El resto son casas de una sola altura y chabolas, aunque muy bien organizadas a lo largo de las calles.

La comida es bastante buena; hay muchos tipos de carne, pescado, verdura y fruta. La carne a la brasa y el “Ndolé” (una especie de crema a base de verdura) son un manjar. Y tienen infinidad de cervezas locales (Castel es mi favorita), así como gran cantidad de vinos, nacionales e internacionales (hasta puedes conseguir un brik de “el conquistador” o “don simón”).

No hay muchos blancos por aquí, así que es inevitable que la gente mire con curiosidad. Los niños no pierden la oportunidad de acercarse a “le blanc” y es divertido charlar con ellos. Muchos niños en el barrio van al colegio y hablan aceptablemente francés e inglés desde pequeños.

En general, las cosas no son muy caras por aquí, excepto los electrodomésticos y la tecnología, que triplican el precio de España; Un zumo natural de varias frutas, viene a costar unos 60 cts. de euro (aquí la moneda es el Franco Centro Africano; 1€=656FCFA); coger un taxi, unos 25 cts. por persona; comer en un bar, entre 3€ y 20€ (según el sitio); por unos 3€ también puedes ir a una piscina y disfrutar de hip hop (2Pac y Dr. Dre les encanta) a todo volumen mientras te tomas unas cervezas. Y la gasolina cuesta unos 80 cts. el litro.

El clima es bastante agradable, hay unos 25 grados de media y algo de humedad. De vez en cuando, llueve una burrada durante unos minutos y parece que se va a acabar el mundo, pero no dura mucho. Ahora comienza la estación más calurosa, así que las lluvias irán remitiendo.

Es todo muy distinto a España pero algo en común es la corrupción. Igual que allí, unos pocos concentran la gran riqueza del país, mientras que la gran mayoría sufre para salir adelante. Evidentemente, aquí la brecha es mayor pero la actitud es la misma.

De momento, no tengo muchas fotos. En la próxima entrada trataré de solucionar esto.

Cuando los hombres buscan la diversidad viajan.

Wenceslao Fernández Flórez (1879-1964) Novelista, periodista y político español.